El romanticismo en la obra de García Márquez

Cuando leo algún comentario referente a que las novelas románticas son cursis, me pregunto, si esos que critican tan ácidamente a los actuales novelistas de esta tendencia literaria, se han dignado a leer el inicio del libro de García Márquez, El Amor en tiempos de Cólera.

No puede haber un comienzo, ni leerse una novela más romántica que esta. Catorce páginas de relato y dramatismo en las que nos hablan sobre un amor oculto de un refugiado antillano, Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra y fotógrafo de niños. Un amor del que nadie sospechaba, ni se podía presumir, porque era un anciano inválido de guerra que mantuvo a escondidas su amor, hasta el momento de su muerte por suicidio.

Su mejor amigo, el Dr. Juvenal Urbino, es quien se entera por una carta dejada post mortem, de las razones por las que dejó este mundo. En esas catorce páginas se entrelazan los tres elementos principales que definen al romanticismo: amor, sacrificio o drama, y muerte.

Después de esas primeras catorce páginas, que no son más que un breve cuento, García Márquez desarrolla la verdadera trama de su novela: el eterno amor mantenido durante más de cincuenta años, de Fernando Ariza, por la esposa del Dr. Juvenal Urbino: la señora Fermina Daza; éste, al término de los tres días de funeral por la muerte del Dr. Urbino, le manifiesta a Fermina Daza en el momento que cierra la puerta de su casa:

«Fermina, he esperado esta ocasión durante más de medio siglo, para repetirle una vez más el juramento de mi fidelidad eterna y mi amor para siempre».

Fernando, desde su juventud, estuvo obsesionado por Fermina. Nunca se casó. Se mantuvo soltero más de 50 años, esperando a que Juvenal muriera para poder encontrar la manera de conquistarla… a sus 77 años de vida.

El amor y sus secuelas según García Márquez

Cuando le preguntaron a García Márquez en una entrevista realizada en Televisión Española, en el año 1995, sobre los motivos en los que se basaban sus novelas, respondió sin ambages: “Yo no he escrito una línea que no sea sobre el poder. Pero, sobre todo, he escrito sobre el más poderoso, importante, grande y eterno de todos los poderes, que, no es ni más ni menos, el poder del amor”.

En otra de sus máximas sobre el amor nos dice “La fuerza invencible que ha impulsado al mundo no son los amores felices, sino los contrariados”.

La vida amorosa, en los libros de García Márquez tiene un final feliz. Él nunca perdió la esperanza a que llegara ese día donde todas las personas encontraríamos al amor de nuestra vida, tal y como lo expresan, hoy en día, todas las novelas románticas.

Las novelas de García Márquez son, además de una oda al amor, abiertas, para que los lectores puedan construir sus historias y terminarlas por ellos mismos.

Pero vamos por partes… porque tenemos que preguntarnos si lo que concebimos como romanticismo, es lo mismo que los críticos de la literatura nos dicen con el objetivo de apreciar la dimensión del aporte de García Márquez al romanticismo.

Por lo tanto, demos un pequeño paseo sobre lo que puede significar el romanticismo literario hoy:

Lo primero que encontramos, es que no existe un movimiento tan específico como el romanticismo en la actualidad, debido a que resulta imposible repetirse con las mismas y exactas características de la época en que apareció (s.XVII-XVIII), las revoluciones culturales nunca son semejantes a los de sus orígenes.

En la actualidad, no existe un sistema normativo, por llamarlo así, que le imponga al escritor la manera en cómo debe ser su creación (clasicismo), no hay un concepto absoluto de belleza, ni una restricción de la sensibilidad que pueda introducir a una revolución literaria tratando de imponer la concepción contrapuesta (romanticismo).

El realismo mágico del amor

Como es bien sabido, el máximo representante literario del realismo mágico es García Márquez, cuya narrativa podríamos definir: “lo extraño y lo peculiar se presenta como algo cotidiano. O, mejor dicho, es una narración basada en la observación de la realidad, donde tienen cabida singularidades, peculiaridades y extrañezas dentro de la normalidad.”

Para el escritor Arturo Uslar Pietri, el realismo mágico no es una reemplazo de la realidad por un mundo alterno. El realismo mágico describe un fenómeno existente al que el autor califica como extraordinario. Pero, dentro de esa vivencia literaria, el amor, se podría definir como el motor principal de la mayoría de las temáticas de los libros de García Márquez.

El realismo mágico surge, según Uslar Pietri, como contestación a una tradición literaria descriptiva e imitativa que dominaba en Latinoamérica, como las corrientes del romanticismo latinoamericano, el modernismo y el costumbrismo. Según el autor, estas corrientes aún no lograban hacerse cargo del universo complejo de la realidad latinoamericana. No se trata de que el realismo mágico hubiera sido una invención, dice el autor, sino más bien un reconocimiento, un “retrato de una situación peculiar”.

Una de las características que más apasiona del realismo mágico es la forma exagerada en la que se expresan las emociones, por lo que las descripciones y reflexiones sobre el amor suelen ser muy sugerentes. Sobre todo, lo concerniente al amor. Es por ello que García Márquez afirmaba en una entrevista efectuada en 1990 al periódico El Tiempo: “El amor es el tema más importante que existe en la historia de la humanidad”, dijo. “Algunos dicen que es la muerte. No creo, porque todo está relacionado con el amor. No hay una historia mía que no tenga un poco de amor, si se lee con cierto cuidado”.

Para concluir, os dejo aquí su propuesta para los escritores noveles que quieren trabajar con la temática del amor: No hay que tenerle miedo al melodrama. El amor es una realidad: tú ves a la gente que sufre, que está mal, que se jode por amor. Todos los temas son difíciles, el problema está en escribirlos bien.

“Este continente está vivo”. Revista Gente, julio de 1984

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