La era Kindle

La entrada al mundo editorial, hace diez años, resultaba una verdadera odisea para cualquier mortal que tuviese en sus neuronas la disposición de colocar su creación literaria, bien sea novela, cuento o cualquier tipo de producción intelectual.

El hecho era que las musas del escritor estaban controladas por los magnánimos dioses de las editoriales mundiales o locales. Lo primero que exigían al llegar en una editorial grande era que fuesen conocidos como escritor; de no serlo, la posibilidad de que le publicaran, era absolutamente nula, llevara lo que llevara.

Para tener alguna opción, solo el padrinazgo, ganar algún concurso o la auto publicación, con sus riesgos y costosa inversión, eran los tortuosos y dispendiosos caminos para ver su producción en las manos de los posibles lectores.

Si la opción era llegar a las pequeñas editoriales, ocurría lo mismo, el mar de los obstáculos arrojaban al cubo de la basura todo lo que brotaba de la inspiración.

Los pasos de la sangre editorial

Una editorial de prestigio para lanzar un libro, de acuerdo a su estricto protocolo, el primer paso a pasar debería ser un comité de lectura, el cual aprueba o rechaza el original de un escritor. El segundo paso es la corrección por uno o varios editores. El tercero son las manos y ojos de los diseñadores que le darán la presentación al texto. El cuarto las máquinas que le darán vida física al libro, por cientos o miles de ejemplares, y el último paso la visita a las librerías donde esperaran la mano de sus potenciales lectores con su posible éxito editorial.

Este proceso dura meses y hasta años en ciertas circunstancias, lo que nos lleva a la pregunta, ¿Dónde está el negocio? Podéis estar seguros que la respuesta nunca la encontraremos en el creador de la obra.

En Europa un libro de cien páginas ronda alrededor de veinte euros, colocado en las librerías; de ese capital, el autor recibirá apenas un diez por ciento. En otras palabras, unos dos euros por cada libro vendido. Beneficio que recibirá en el lapso de un año, con suerte.

El efecto Kindle

Con la aparición de Amazon y su propuesta par la auto publicación mediante su formato digital KINDLE liberó a los creadores y autores desconocidos y potencialmente best sellers del suplicio de las organizaciones editoriales tradicionales. La creatividad y equidad de oportunidades te lo brinda una de las empresas más enraizadas y representantes dentro del capitalismo mundial.

Un autor novel escribe su libro, y al publicar en Amazon, este le ofrece su diseño estándar, con lo que evita invertir en diagramación, así como sus portadas de patrones repetitivas, que hay que obviar si se quiere tener una verdadera presentación, y de allí salta al portal en su formato digital con la opción a venderse en formato papel, si así lo quiere el lector.

Todo este proceso al culminar, el posible lector lo puede disponer en el momento vía digital, o en dos días, dependiendo del país donde viva si el formato es en papel.

En el año 2009, Amazon presentó su línea editorial, AmazonEncore, con la finalidad de cubrir esa inmensa brecha imposible de alcanzar por parte de los autores independientes, que era la de realizar y publicar sus propios libros.

En el año 2011, sus ambiciones de e-book, llevaron al lanzamiento de Amazon Publishing con la intención de desarrollar y publicar sus propios títulos. Ese año, Amazon.com informó que los libros digitales Kindle vendían más que todos los libros impresos. Esta política capitalista y democrática, arropó a nuevas figuras literarias como Andy Weir quien publicó su novela de ciencia ficción titulada «The Martian», con tanto éxito y aceptación que una editorial le compró los derechos y lo publicaron en formato papel, para convertirse en la famosa película protagonizada por el actor Matt Damon: Marte.

Otro ejemplo, lo tenemos en Marcos Chicot que publicó su novela en formato digital y se convirtió en la novela más leída en el mundo en idioma español: «El asesinato de Pitágoras»

La libertad digital en la letra impresa

La libertad para escribir lo que se quiera en el formato que se desee, ha llegado con la digitalización al democratizar de manera absoluta la creatividad literaria. Las editoriales no determinan ya los tiempos de publicación ni donde publicar. El escenario de la auto publicación permite que el autor sea quien establezca el calendario editorial y los tiempos de publicación, así como la cantidad de títulos que quiera (o pueda escribir) a lo largo de un año.

La escritora Blanca Miosi, afirma que: » La idea de publicar en Amazon no es hacerse millonario, sino llegar a la mayor cantidad de lectores posible y en los lugares donde antes ni publicando por una editorial podía hacerlo». Lo que rompe la estructura de las editoriales tradicionales.

Para la gran mayoría de los autores auto publicados, el interés prioritario es dar a conocer su obra literaria. Suelen estar más orientados a distribuir el contenido en forma gratuita o a muy bajo precio. Esta es una de las razones por la que los libros auto publicados suelen ser incluso tres o cuatro veces inferior al de los libros de editoriales comerciales y tradicionales.

Y este es, a su vez, el principal motivo por el cual los libros auto publicados en formato digital ocupan un porcentaje cada vez mayor del volumen total del negocio editorial. A medida que las tecnologías les dan más poder, los autores reclaman un mayor espacio y más visibilidad.

También es un negocio…

No obstante, si lo que se quiere es tener a la auto publicación como negocio, esta también proporciona un puesto requerido para establecerse, tal y como lo demuestra el servicio que brinda Amazon o Apple, donde el autor puede llegar a ganar hasta un setenta por ciento sobre el precio de venta. De los cerca de cuatro millones de títulos digitales publicados en Amazon, un cuarenta por ciento se auto publicó, lo que representa un volumen de ventas del veinticinco por ciento, o lo que es lo mismo, dos mil trescientos millones de euros.

Estas plataformas posibilitan al autor ponerse en contacto directo con sus lectores y hasta desarrollar sofisticadas acciones de mercadeo a través de las redes sociales, y vincularse con sus potenciales lectores mediante la creación de grupos o páginas en redes sociales o publicando artículos en un blog personal, construyendo de esta manera una comunidad de fans, atentos a su mirada, opiniones y análisis. Esto posibilita en ciertas circunstancias tener mayor impacto mediático, que la misma editorial con todos sus recursos, estrategias de promoción y divulgación.

Otra de las estrategias de venta y divulgación lo tiene Amazon que celebra anualmente un premio, para autores auto publicados, con un premio de unos cuatro mil euros al ganador. Si el premio recae en idioma español, este recibe una traducción del texto al inglés, y la conversión en múltiples formatos (incluyendo el audio libro).

Pero no solo el ganador sale beneficiado, sino las más de mil ochocientas obras que se presentan en la competición ganan su espacio y visibilidad, y suelen aumentar sus ventas solamente por participar.

Y junto con ellos, los millones de lectores que tienen la posibilidad de conocer los talentos ocultos y escondidos que existen.

 

 

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