Elaboración de personajes literarios en la novela romántica de hoy

Alba Salazar (Venezuela)

Existen miles de propuestas para abordar los personajes literarios dentro de cualquier género, sin embargo, el enfoque con el cual se aborden los actores, estos estarán invariablemente enmarcados dentro de tres dimensiones: su aspecto físico es el primero a considerar, su perfil psicológico en segundo lugar, y el mundo social en el que se desenvuelve en tercer lugar. La manera de abordarlos y de darles vida, además de combinar estos tres elementos, podríamos afirmar que son infinitas, como infinitas son las relaciones entre los seres humanos. Y es a partir de allí que nos incorporamos en los mundos de la creación, viviendo y sintiendo otras vidas a través de la lectura.

Incluso, si son seres sobre humanos o animales los convierten en entes con sentimientos y contextualizados, sobre este aspecto el profesor y ensayista literario Néstor Belda propone de manera sencilla qué debemos considerar como inicio de nuestro camino literario, ¿por qué estos personajes tienen vida? Tal como conocemos en nuestra cotidianidad a las personas que nos rodean, pero ¿Cómo lo podemos abordar para construir personajes literarios?

Belda nos propone que consideremos los siguientes aspectos:

  1. Lo que dicen.
  2. La apariencia y aspecto.
  3. Lo que hacen.
  4. Lo que piensan.
  5. Los que otros dicen de él.

Si se detallan estos objetivos podemos ver que en estos breves parámetros abordan el perfil del personaje que mencionamos en el inicio del texto: el aspecto físico, su perfil psicológico y su mundo social. La configuración armónica de estos elementos nos debe llevar, como lector, a participar de ese mundo mágico de la lectura, donde estaremos inmersos, pero para ello el escritor debe ser capaz de movernos las fibras cognitivas y emocionales que todos llevamos a través de los relatos, descripciones y vivencias ficticias de los personajes. Con la particularidad de que tienen que ser lo suficientemente motivacional como para poder sostener su relato en nuestros sentidos y esperar que en cada página que leemos nos de más de sus personajes, con nuevos planteamientos y nuevos desenlaces mediante la trama literaria construida.

Las emociones podríamos decir que es una de las armas principales para «amarrar» al lector, pero la construcción de las emociones amerita dar a conocer en detalle lo que el personaje está viviendo, lo que oye, como lo percibe y por último lo que siente en relación con su interacción con el entorno. Veamos esta descripción maravillosa del cuento de García Márquez, «Solo vine a hablar por teléfono»:

«Algo sucedió, entonces, en la mente de María que le hizo entender por qué las demás mujeres del autobús se movían como en el fondo de un acuerdo. En realidad, estaban apaciguadas con sedantes, y aquel palacio de sombras, con gruesos muros de cantería y escaleras heladas, era en realidad un hospital de enfermas mentales. Asustada, escapó corriendo del dormitorio, y antes de llegar al portón una guardiana gigantesca con mameluco de mecánico la atrapó de un zarpazo y la inmovilizó en el suelo con la llave maestra. María la miró de a través paralizada por el terror.»

Las metáforas que va hilando García Márquez nos transporta en nuestro subconsciente a estados que tal vez vivimos o nos imaginamos como es el estar «en el fondo de un acuario». ¿Y cómo un humano puede estar en el fondo de un acuario? Solo ahogándose si no tiene equipo de buceo. Solo pensándolo sentimos que nos falta oxígeno, la sensación de asfixia sería la predominante dentro de ese párrafo que nos muestra en el inicio. Pero no lo escribe para que lo pensemos, no, sino para que lo sintamos.

También describe como se encuentran los personajes secundarios y, algo muy importante, el lugar dónde se desenvuelven los hechos y, luego en apenas cuarenta y tres palabras desarrolla una acción para intentar salir del «fondo del acuario» la cual es reprimida y controlada de manera violenta.

Esta escena, a pesar del fracaso de la protagonista, nos incita a procurar seguir leyendo porque nosotros aspiramos que ella como ser libre e inteligente escape de ese sitio de horror, pero somos nosotros los que nos identificamos con el personaje porque ha sido contextualizado, se le ha definido como siente por lo que percibe en su entorno y el autor con sus metáforas marca nuestros sentidos hasta lo que quiere que concibamos.

Los personajes románticos

Uno de sus aspectos mas destacados que debe tomarse en consideración en la construcción de los personajes románticos es la atemporalidad, porque sus acciones o condiciones de vida deben perdurar con el tiempo y leerla ahora o el próximo año debe producir el mismo efecto de distensión porque está dirigida hacia los procesos mentales superiores, por que se procura vivir a través de esa mágica elaboración de símbolos que es la lectura a penetrar nuestra esencia humana y remover toda nuestra cosmogonía de vida que llevamos por dentro.

Los medios para lograrlo comienzan con las enseñanzas que nos proporciona la cotidianeidad la cual vamos a procurar con hechos y circunstancias que han rodeado al lector por vivencia propia o conocimiento; pero al enfrentar los personajes literarios estos deben ubicarlo dentro de una realidad nueva que le imprima la curiosidad infinita de: ¿ Qué pasará ahora? Para llevar al lector a ese estado de gracia, el escritor debe convertir a sus personajes en seres vivos que respiran y, de una u otra manera ocupen espacios dentro de su condición humana.

¿Pero qué ocurre cuando queremos tratar nuestros personajes desde la perspectiva del género romántico? En el caso de la novela romántica, el amor tormentoso es el eje central de la temática. Lo sentimental se antepone a lo racional en los personajes.

El individualismo como esencia narrativa

En el desarrollo de la trama de estas obras procuran describir, de modo muy intimista, los martirios de un individuo, las penurias que deben atravesar en la búsqueda de su amor por su inadaptación en el mundo.

El individualismo romántico procura la expresión del yo, percibe su existencia como única e indisoluble, pero dentro de un colectivo que le da presencia y existencia a ese individuo.

El amor y la muerte como razón de ser

En la novela romántica el amor lleva al protagonista hacia un desenlace fatal. El amor se fusiona en la vida de los protagonistas y los arroja hacia el fatalismo, aunque en la novela romántica de hoy la muerte no es un desenlace común en sus obras.

El tema religioso

Este era un componente esencial en sus inicios. Se manifestaba como estado interior y de unión mística con el creador, pero sin la carga de los elementos religiosos debido a que es una fusión entre el yo y el creador.

El nacionalismo como escenario

Las novelas románticas desde sus inicios se inspiran en lo propio; la idealización del paisaje y el subjetivismo es para muchos críticos la característica romántica más definida en la obra, las descripciones son muy precisas y tienden a ambientarse en un escenario regional.

El otro aspecto es que son autobiográficas…

Muchos escritores narran sus propios acontecimientos sentimentales mezclados con elementos de ficción con lo cual logran darle ese matiz individualista que tanto encadenan en sus obras.

Pero, ¿Cuáles son las temáticas mas tratadas por el romanticismo literario?

Desde sus inicios en la Europa del siglo XVIII se extendió por el mundo hasta el siglo XIX, como una respuesta a los patrones estéticos del neoclasicismo y la ilustración.

Como temática mantenían en sus obras los: temas populares, las tradiciones y costumbres, las inquietudes existenciales y sentimientos, la melancolía y el melodrama, las pasiones como el amor y la ira, la muerte, especialmente el suicidio, y los paisajes.

La literatura romántica fue pródiga en obras, sobre todo del género poético y, en el narrativo, predominó mas que nada la novela. Sin embargo, el teatro tuvo buena acogida de los planteamientos románticos, que supieron ver su tradición política ancestral.

El romanticismo hoy 

La masificación de los medios y el boom de la industria cultural a inicios del siglo XX motivó que la temática oscura y tétrica de los personajes, así como el desarrollo de sus conflictos tuviesen finales felices.

El inicio de este nuevo romanticismo se comenzó a gestionar con el desarrollo del cine infantil y juvenil por parte de Walt Disney quien tomo muchos temas del romanticismo y del heroísmo pero triunfando sobre el mal, manteniendo el sentimentalismo, y dejando atrás lo oscuro y tétrico para darle un nuevo enfoque al romanticismo de hoy. En el caso de las novelas también tuvieron un nuevo destino al incorporar los finales felices en la novela romántica.

El artista o creador de todas las épocas asume la vida mediante rutinas espirituales, físicas, intelectuales que influyen en la visión que se tenga del mundo y todo lo que genere recuerdo y traspase como vivencia hará historia…, en otras palabras, por el solo hecho de ser humano conlleva la carga del romanticismo.

En la industria, el espectáculo y el mercado, han tomando a su favor lo romántico y la belleza admirable como medio para atraer a las masas. El declive del romanticismo terminó por desvirtuar el término «romántico» . En el caso de la novela romántica televisiva el nivel de degradación es casi absoluto porque su objetivo principal no es educar ni mostrar elementos trascendentales del ser humano, el fin último, principal y único es vender.

Para alcanzar tal objetivo apelan a una memoria compartida, que permite no sólo que la propuesta sea descifrable, sino también que aliente el reconocimiento, la primacía de los afectivo melodramatizado (amores, celos, abandonos, traiciones, odios). La telenovela, sin ir más lejos, recrea lo cotidiano ya conocido por los espectadores y, a través de ella se solazan situaciones similares vividas, con frecuencia en el plano de la vida personal e íntima; saben lo que vendrá con anticipación, no hay sorpresas en sus temáticas. Los mecanismos narrativos son predictivos y repetitivos, con similitud de argumentos (pobres que se casan con ricos y después resulta que su origen no era pobre, el triángulo y la duda amorosa, enredos y confusiones entre personajes). Es como una canción…, hay diferentes maneras de interpretarla.

¿Y cómo queda la literatura romántica hoy?

La novela romántica hoy tiene un nuevo enfoque; son historias con final feliz. Se plantean amores imposibles que tienen que vencer todas las dificultades que se interponen. El lector, después de haber terminado la novela, se queda con la sensación de que los dos amantes, que han protagonizado la tra, seguirán juntos por el resto de su vida.

La novela romántica se atiene a una serie de normas. Entre ellas se encuentra que normalmente la trama trata una relación sentimental y el amor que se presenta es el amor romántico. El objetivo es que el lector viva afectivamente lo que sienten los personajes. Para ello, las descripciones son la herramienta más versátil del autor a través de metáforas; si es necesario se podrá escribir hasta un par de páginas, describiendo una escena, para meter al lector en ella.

En la actualidad existen varias asociaciones de escritoras y escritores de novelas románticas que consideran que las novelas románticas no son aquellas que hablan exclusivamente de un amor romántico heterosexual, sino que también consideran que el amor romántico puede ser homosexual.

También existen variaciones que tocan y se desenvuelven casi entre la pornografía y el erotismo, las cuales son catalogadas como novelas románticas.

Por último tenemos las telenovelas, tan en boga actualmente, sobre las que dedicaré un artículo exclusivo al respecto debido a que se las considera como el declive del romanticismo ya que se las asocia a una floritura sentimental y cursilería.

Una de las ventajas de escribir novela romántica, es que puedes escribir sobre fantasía, historia, erótica o paranormal sin perder de vista la historia de amor.

Construcción de personajes románticos

En el inicio de mi artículo mencioné que son tres los elementos principales con los cuales se aborda la construcción de los personajes: su físico, su psicología y el medio social y ambiental donde se desenvuelven. La interacción de estos tres elementos es sobre lo que voy a revisar en el siguiente artículo.

Los lectores quieren personajes que salgan de la página y que interactúen con los sentimientos y los esquemas mentales de ellos. El lector quiere sus sentimientos, quiere estar con ellos y para lograr esto hay que llevarlos de la mano a través de la palabra.

Abordar la elaboración de un personaje en detalle tiene muchas maneras de realizarlo, existen tantas como lo permite la imaginación, pero siempre es conveniente sostener una metodología que posibilite visualizar hacia donde queremos que se desarrolle y vivan los protagonistas. A continuación os voy a mostrar algunos aspectos, que a mi entender, pueden ser útiles en el momento de concebirlos:

  • Cuerpo e impresión física: altos, delgados, obesos, viejos, niños, ciegos, cojos, negros, blancos, calvos, gigantes, con alas, etc.
  • Razón: tienen criterios, interpretan, analizan, juzgan, piensan, comparan o infieren.
  • Emociones: se alegran, entristecen, odian, aman, se conmueven, sienten envidia, deseo, etc.
  • Moral y ética: tienen conciencia del bien, del mal, hacen lo correcto o lo incorrecto.
  • Voluntad: están guiados por intereses particulares que los moviliza hacia búsquedas y conquistas propias.
  • Social: se relacionan con otros personajes, trabajan, son hijos, madres, padres, solteros o casados, pagan impuestos o se rebelan contra el sistema.
  • Conocimiento: pueden ser desde analfabetos hasta intelectuales o científicos.

Cuando se crea un personaje hay que definir los aspectos más básicos desde sus inicios, son sus características esenciales: impresión física, emociones, intereses, amistades y familia…, los cuales se desenvuelven en un tiempo y en un espacio determinado asumiendo coherencia con la sociedad en la que vive.

Tipos de personajes literarios

Al revisar cualquier manual de escritura creativa suele aparecer una clasificación básica para diferenciarlos y poder trabajarlos con mayor definición. Para ello se les divide en: personajes principales y secundarios.

Personajes principales

Se podría afirmar que el mundo gira alrededor de estos, su protagonismo o antagonismo hace que todo lo que se construya esté directamente relacionado con su hacer o no. Todo lo que acontezca va a tener que incidir en su vida literaria; desde que se inicia la historia hasta que ésta culmina.

Generan acciones, sucesos que van hilando y permanecen durante todos los acontecimientos que se desenvuelven en la temática planteada partiendo desde el punto de vista del actor principal para poder colocar al lector en la psique del personaje. Esto es vital para entender la obra y acompañar al personaje desde el inicio hasta el final y sólo a través de ellos una novela o un cuento logra uno de sus aspectos más importantes: la unidad.

Los protagonistas necesitan más caracterización que los personajes secundarios. Esto significa que debemos profundizar en los aspectos que definen al actor. Algo que ayuda bastante es elegir imágenes que representen a nuestros personajes. Por ejemplo, nuestra protagonista es una cocinera, ¿a qué tipo de cocina se dedica? ¿Es introvertida o extrovertida? ¿Cuántos años lleva siendo cocinera? ¿Qué es lo que le llevó a ser cocinera? ¿Es su profesión principal? ¿Qué sabemos de su familia y sus amistades?

Personajes secundarios

Hay actores literarios que sin ser los principales llegan a conmovernos o a provocarnos un rechazo. Sin ellos, la literatura de ficción no sería la misma. Veamos por qué son tan importantes:

  • Complementan las acciones de los personajes principales.
  • Revelan información importante para el lector.
  • Contextualizan el círculo social de acción de los personajes principales: compañeros de trabajo, familia, conocidos…
  • Interactúan entre sí para crear un tejido de relaciones sociales, morales, y emocionales.
  • Custodian a los personajes principales en sus acciones y decisiones.
  • Se enfrentan o menoscaban los objetivos del héroe o el antagonista.

Se presentan como elementos descriptivos porque muestran las relaciones de los protagonistas en momentos determinados. Los personajes secundarios tienen una vida efímera, aparecen y desaparecen del relato, pero son recurrentes, siempre están presentes.

Podemos poner como ejemplo, el caso de un protagonista enfermo: la aparición del médico, las enfermeras cuando lo están tratando….

Podríamos afirmar que es obligatorio pero no van a estar presente dentro de toda la temática a menos que se agrave y tenga que mostrarse en otras escenas, lo que convertiría en un personaje secundario pero de relevancia en la trama porque de su acción depende la vida del protagonista, pero sin tener notabilidad dentro de la temática de la novela. A estos personajes se les denomina planos o redondos dependiendo de la importancia en la que se desenvuelve durante la trama.

Personajes planos

Son aquellos que muestran muy pocos atributos de personalidad, emociones, características, etc. Por lo general se destinan para los personajes secundarios y figurantes. En este caso seria la aparición de una enfermera que atiende con regularidad al actor principal pero sin intercambio sentimental ni de involucrarse en la trama de la novela.

Personajes redondos

Tienen más atributos y su nivel de complejidad se destina a los personajes principales. Tal como lo describo con el médico que tiene que intervenir más de una vez dentro de la trama para salvar la vida del protagonista.

Otro dato importante: uno de los aspectos más importantes de la narrativa es la concentración y la buena administración de recursos. La fluidez y una poderosa intuición deben ser dos elementos a tener en cuenta.

Recomendaciones finales

Esta es tal vez la parte más difícil de concebir debido a que en este punto se mezclan las habilidades innatas del autor, las lecturas que haya realizado en su vida y lo que haya aprendido en este oficio. No obstante puedo, con vuestro permiso, presentaros una guía para que podáis recorrer este maravilloso mundo de la creación literaria.

  • La naturaleza del autor. Que tipo de personas son las que más llama tu atención y cuáles son tus temas más sensibles.
  • Escucha a tus personajes. Aquí la imaginación juega un papel importante, es el mundo matriz de los personajes: míralos, escúchalos, recrearlos. Agrégales detalles, manías, contradicciones, rutinas, intimidad. Que sean personajes agarrados a la realidad.
  • Ubicarlos dentro de tu entorno. Si el personaje es un chófer, buscar chóferes, míralos, habla con ellos para que tu imaginación tenga una conexión con la realidad.
  • Utiliza una libreta de notas, algo pequeño, o cualquier cosa donde puedas visualizar y plasmar tu constelación de personajes. Regresa siempre a estos recursos si te sientes perdido.

Para terminar, aquí os dejo un link de la escritora Mercedes Pinto Maldonado que os puede también ayudar en la creación de vuestros personajes, a través de la lectura de sus libros y su admirable narrativa .

Gracias,

Yolanda.

Ilustración realizada por Alba Salazar (Venezuela)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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