Eileen Chang, una novelista de una intensidad increíble en su narrativa

En este recorrido que he hecho en mi mundo de escritoras, no puedo dejar de recomendar esta novelista de una intensidad increíble en su narrativa: Eileen Chang. Nació un 30 de septiembre de 1920 en la ciudad de Shanghái (China). Aunque nació bajo los lujos y cuidados de una familia pudiente, su vida no fue para nada sencilla, ni llena de alegrías, aunque sí de muchos triunfos.

Entre sus obras mas conocidas en la lengua española solo tenemos 3 publicadas: “Un Amor Que Destruye Ciudades” (1943), que en ingles fue titulada Love in a Fallen City, y fue su primera novela, que le abrió las puertas al mundo de la literatura. “La Rosa Roja y La Rosa Blanca” (1944), “Incienso” (1948).

También adaptó al cine “Deseo, Peligro”.

Su madre fue una mujer, educada en Inglaterra, de deleites cosmopolitas, sin embargo, su padre era intensamente tradicional en sus costumbres, con problemas de adicción al opio y descaradamente infiel. En 1924 sus padres se separan al descubrir su madre una amante, y marchándose a Francia para estudiar artes.

Al separarse, Eileen Chang queda bajo la custodia de su padre y su madrastra, cuya relación concluyó, de la peor manera, por una profunda desavenencia, lo que trajo como consecuencia un severo castigo físico, y un encierro que duro medio año hasta que logró escapar de la tiranía y desquicio del padre.

Desde temprana edad desarrollo su pasión por la literatura, lo que la llevo estudiar en la Universidad de Hong Kong, ciudad que cayó en poder de los japoneses en plena Segunda Guerra Mundial. Empezó a escribir y publicar sus primeras novelas entorno a la sociedad tradicional de Shanghái, en un momento en el que la situación política y social era inestable. En el instante de la incursión nipona, estaba casada con un novelista colaboracionista de los japoneses llamado Hu Lancheng. Volvió nuevamente a Shanghái. Pero el acrecentamiento del dominio comunista-maoísta, hizo cada vez más difícil para Chang seguir coexistiendo en Shanghai; se cambió a Hong Kong en 1952, y más tarde, tres años después, emigró a los Estados Unidos eligiendo como residencia la ciudad de los Ángeles, ciudad que la ve morir un 8 de septiembre de 1995.

Chan obtuvo en 1960 la ciudadanía estadounidense, y en 1963 concluyó sus novelas semi-biográficas escritas en inglés; pero estas no fueron propagadas hasta 2010, quince años después de su muerte.

Sus novelas, en los años 40 y 50, fueron muy poco divulgadas en Occidente a pesar de que la crítica y sus lectores la consideraron como la narrativa más destacada de su carrera literaria. En sus tramas, los personajes navegan entre el amor y la cotidianidad envolvente de su época con sus costumbres y tradiciones.

En Nueva York, Chang conoce al guionista estadounidense Ferdinand Reyer, con quien se casó en 1956, pero lamentablemente fallece en 1967. La muerte de su esposo la llevo al aislamiento, sin embargo, tuvo la oportunidad de ser catedrática en diversas universidades estadounidenses.

En 1967 trabajo en el Radcliffe College por corto de tiempo. El profesor de letras orientales de la Universidad de California, Berckley, Shih-Hsiang Chen, invitó a Chang en 1969 a dar clases y, a que fuera su auxiliar de investigación; lo que la permitió convertirse en la principal investigadora del Centro de Estudios Chinos de Berckley. Pero tras la muerte del profesor Chen en 1971, dejó su puesto en Berkley.

Durante su estancia en dicha universidad, el Servicio de Información de los Estados Unidos contactó con ella para que escribiera dos novelas como propaganda anticomunista: The Rice Sprout Song y Naked Earth, The Rouge of the North, y «The Golden Cangue«.

Chang continuó escribiendo ensayos e historias en chino, así como guiones para películas de Hong Kong. Después de la muerte de su esposo, se autoexcluyó de toda vida social, y se negó a conceder entrevistas y aceptar premios que le fueron concedidos. Fue encontrada sin vida, en su apartamento en Los Ángeles, el 8 de septiembre de 1995

Hasta el presente, solo tenemos tres obras traducidas al español, dentro de las cuales recomiendo enfáticamente: Un amor que Destruye Ciudades, un libro donde sentirás las vivencias en los inicios del siglo XX, en la China tradicional.

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